lunes, 8 de noviembre de 2010

Miradas

Creo que todos nosotros hayamos escuchado alguna vez que los ojos son el espejo del alma y puede ser que sea cierto pues si miramos con atención a los ojos de las personas podemos detectar cual es su estado de ánimo o sus sentimientos, en los ojos se ve el odio, el miedo, el amor, la mentira…..

Sin embargo los ojos de los animales son limpios, tienen unas miradas que atraen, que invitan a dialogar con ellos, a través de sus ojos puede uno comunicarse y llegar a entenderlos y cuando logras entenderlos, los amas, pues en sus ojos no hay odio ni maldad.

Las fotos de hoy mostrarán esos ojos y esas miradas en las que nos podemos hundir sin miedo de detectar ingratitud, falsedad, traición ni deslealtad.

No hay maldad en el ojo de la denostada paloma


Ni en el de la jirafa que nos mira desde lo alto


Ni en la del loro que fija su atención en el que lo fotografía


Ni en la mirada serena del ñandú


Ni en la del asustadizo conejo


¿Y qué maldad podemos encontrar en la mirada de los perros?




¿Y en la de los gatos?



Ni siquiera en la del cerdo y en la vaca que nos van a servir de alimento hay rencor



Ni en la de la cabra aunque utilicemos su nombre para catalogar a las personas que no están bien de la cabeza


Y tampoco en la del zorro que dicen que es taimado hay maldad


Por eso os aconsejo que cuando topéis con un animal, miradle a los ojos, sin miedo pero sin dureza, dejad que vuestros ojos se comuniquen con los suyos y tendréis un amigo para toda la vida.

domingo, 31 de octubre de 2010

Regalo de Guillermina

Todas Las fotos del reportaje de hoy son un regalo de Guillermina, fotos que fue haciendo aquí y allá captando momentos de animales y plantas.

Para empezar una paloma que ejerce de vigía oteando el mar


o un detalle tan bello como captar flor y fruto del naranjo en la misma foto


o este perro que la mira con curiosidad


o este otro que parece querer prolongar las sombras del árbol


o este árbol florecido que es un anuncio de primavera


y no creáis que los balcones sólo son para que se asomen las personas, no, las palomas también lo hacen


y un detalle que casi siempre pasa desapercibido porque nos fijamos más en las hojas que en los troncos


¿y que me decís de este orangután que ignora a todo el mundo poniéndose de espaldas?


cielo azul, palmeras, higos chumbos ¿estamos en el sur?


y para terminar una secuencia que a mi me encantó, la del gato explorador. Aparece el gato caminando sigilosamente por un saliente de la pared como sólo un gato sabe hacer, llega a una ventana y olfatea, “aquí puede haber algo interesante” debió de pensar él y alzándose sobre sus patas traseras observa la ventana que desgraciadamente está cerrada, así que casi arrestándose sobre su panza sigue camino bajo la ventana hasta llegar a un lugar en donde puede sentarse cómodamente y mirando hacia atrás observa el camino recorrido en su aventura.








¡Gracias Guillermina!