lunes, 13 de septiembre de 2010

Buscando tranquilidad

Todos en algún momento deseamos poder pasar unos momentos tranquilos, para serenar nuestro espíritu, aparcar nuestras preocupaciones y cargarnos de energía y ¿qué mejor sitio para conseguir algo así que adentrarnos en un bosque?

Empezamos el camino con la suave brisa y el sol colándose entre los árboles todo envuelto en un agradable silencio


Sólo roto por el sonido cantarín del agua del pequeño río que corre paralelo al camino


Nos llena de asombro la altura de algunos árboles que bordean el sendero



Algunos ya vencidos


Y otros dejando paso a nueva vida


Nos sentimos rodeados de una explosión de verdor


Donde a veces se hace un hueco y vemos a las rocas que también quieren tomar parte en nuestro paseo



Mientras el río juguetón se divierte formando pequeñas cascadas hasta lograr una mayor, más sonora y alegre



Y continuamos el camino pasando bajo las ramas de los árboles que forman un arco como de bienvenida.


Y llegamos a un lugar que parece encantado donde el musgo cubre árboles y suelo






Y más árboles nos rodean


Algunos con formas extrañas y troncos retorcidos



No faltan las pequeñas y sencillas margaritas y las aromáticas madreselvas



Y comenzamos el regreso y nos despedimos del río


y nos despedimos del bosque


y emprendemos el camino hacia el ruidoso mundo pero con nuestro espíritu sereno y tranquilo.

22 comentarios:

Fabi dijo...

Que fotos tan maravillosas... solo a mirarlas te meten tranquilidad.
gracias!

un beso para ti

Senior Citizen dijo...

Bonito paseo nos brindas en esta mañana de domingo....Después de recorrer ese bosque y de refrescarnos en ese río, ya habremos hecho apetito para desayunar.

Ligia dijo...

Una maravilla el paseo por estos lugares que llenan el espíritu de sosiego. Besos

Xurde A dijo...

Respirar hondo y....VIVIR !!!
Preciosas fotos.
Un abrazo.

Abedugu dijo...

Fabi – Me alegra que te produzcan esa sensación.

Senior citizen - :-) Sólo faltó el canto de los pájaros que el día del paseo si se escuchaba, pero como no tuve ocasión de fotografiar ninguno no pude hacer referencia a ello, pero créeme, era una delicia.

Ligia – No te puedes imaginar cuanto pues a través de las fotos no se pueden mostrar otras cosas como los sonidos o los aromas que todo influye a la hora de serenar el espíritu.

Xurde A. – Si, cuando se llega al bosque hay que respirar hondo pues es como si la fuerza del bosque entrara en nosotros.

unjubilado dijo...

He ido caminando contigo a lo largo del bosque, he encontrado paz y tranquilidad, pero de vez en cuando la imaginación me mostraba otras imágenes muy similares, la subida desde la pradera de Ordesa a la Cola de Caballo, en el Pirineo Aragonés.
La subida la he hecho en tres o cuatro ocasiones, pero siempre sin cámara.
Por supuesto como siempre las imágenes preciosas.
Un abrazo

Senior Citizen dijo...

A ver cuando nos pones un vídeo con los sonidos de estos bosques. Sería el complemento ideal a tan bellas imágenes.

Javier 16 dijo...

Que maravilla de paseo por el camino cruzando el hayedo. Ya me gustaría recorrerlo con los prismáticos para ver toda clase de pajarillos, y sobre todo, en el riachuelo poder contemplar al pájaro que mejor indica la pureza de las aguas de nuestros ríos, el mirlo acuático.

Un magnífico paseo por un lugar al que me hubiera gustado acudir este verano. espero que tú, si lo hayas disfrutado plenamente.
Gracias por el agradable recorrido.

Abrazos.

Marian dijo...

Vengo de ver la Torre de Proaza en tu otra casa y me encuentro con estos maravillosos árboles que son atalayas de vida, los templos del bosque. Precioso el recorrido
Un besín

GUILLERMINA dijo...

¿Tu te imaginas ese paseo acompañada del canto de los pájaros, el susurro de los riachuelos y algún que otro animalejo chismoso despistado que sale corriendo asustado al ver gente extraña?. Me recuerda los paseos que realizaba cuando joven, pero carecian en parte de la exuberante vegetación de tus fotografias.
Este post me ha hecho pensar, sin quererlo me has mandado un pensamiento para meditarlo.
Y una pregunta tonta ¿LLevabas la tortilla de patatas? porque esos paseos abren el apetito.
Un abrazo Guille

Trini dijo...

No creo que haya sitio donde resida más a sus anchas la serenidad.
En verdad ha sido un paseo extraordinario.

Un fuerte abrazo

Mayte ✿ܓ dijo...

Una gran serenidad que llenan de alegría, que ganas de pasear, de mojarse los pies en esas aguas, de disfrutar del aire...gracias por ese respiro de naturaleza.

Un gran abrazo ;)

Abedugu dijo...

Unjubilado – Los bosques son bellos en cualquier parte y eso lo tienes tú bien claro por la belleza de los que hay en tu tierra.

Senior citizen – :-) Me encantaría, pero para eso tendría que hacer un cursillo y no se si tendré muchas aptitudes.

Javier 16 – Me gustaría poder volver a este sitio en otoño, ya sabes que maravilloso colorido tienen los hayedos en esa época.
En esta excursión no tuve mucha suerte, bueno, ninguna, con los animalinos, no fui capaz de hacer ninguna foto medianamente buena.

Marian - :-) Estos días se nota que salí de casa, veremos cuanto me duran estas escapadas.

Guillermina –:-) Nada de tortilla de patatas, cuando hay que caminar varias horas lo mejor es comer ligero y beber con frecuencia, agua por supuesto, la tortilla queda para cuando se regresa a casa.

Trini – Si porque además tuvimos la gran suerte de que a pesar de ser un día soleado apenas si encontramos gente, así que el silencio del bosque estaba presente casi en todo momento.

Mayte – El agua del río estaba bien fría, no me mojé los pies por no quitarme las botas, pero si me lavé la cara un montón de veces y mojé la cabeza para refrescarme pues hacía mucho calor.

Aldabra dijo...

verde, fuerza, agua, vida, verde, salvaje, energía, pureza, agua, frescura...

¡cuantas emociones provocan esas imágenes!

bicos,

Muyerina dijo...

Qué lugar tan bonito, en cuanto tenga tiempo te pediré indicaciones para encontrar este bonito lugar y experimentar yo misma esa paz que solo da la naturaleza.

Un beso.

Abedugu dijo...

Aldabra – Muchas, provocan muchas y creo que todas buenas.

Muyerina – Está cerca y es fácil de hacer el recorrido, se que te gustará.

Lluís Sogorb dijo...

Un bello rincón. Gracias por dejarnos acompañarte en el paseo. Queda uno cargado de nuevas energías que le permitirán afrontar nuevos retos.
En otoño tiene que ser increíble ese hayedo.
Saludos
Lluís

Abedugu dijo...

Lluis Sogorb – Y que lo digas, como todos los hayedos en el otoño se visten de un colorido maravilloso y que al que los contempla no se les olvida nunca.

Toupeiro dijo...

Lo hago a menudo, para mi es imprescindible el contacto con la naturaleza, si no es un bosque lo hago con algún sucedaneo.

Abedugu dijo...

Toupeiro - Los sucedáneos también valen, el caso es estar en contacto con la naturaleza.

Tawaki dijo...

Verde, que te quiero verde...

Abedugu dijo...

Tawaki - :-) Desde luego que por esta zona verde hay a montón ¡y qué bello es!