
luego continuamos camino y nos encontramos con un grupo de vacas con sus xatinos

nos acercamos a verlas, eran preciosas, sobre todo los xatinos



también había flores, aunque en esta zona no muchas

y desembocamos en una majada con cantidad de vacas con sus xatinos y caballos con sus potros, y es aquí en donde el paseo se volvió inolvidable, pena de no tener un vídeo pues las fotos no captaron la escena tan intensa que se produjo, pero intentaré contárosla.

Al ver tanto ganado nos acercamos para hacer las fotos y como la mayoría de las vacas estaban a nuestra izquierda y los caballos a la derecha, no nos quedó más remedio que situarnos en el centro de todos ellos y empezamos a fotografiarlos








y cuando estábamos tan entretenidos en nuestra labor, uno de los caballos que estaba a nuestras espalda se arrancó en una loca carrera pasando a nuestro lado dejándonos impresionados por la fuerza y poderío que transmitía y por el ruido de los cascos en su loca galopada (pena que Senior Citizen no estuviera aquí ya que su cámara hace vídeos con buen sonido y así podríamos compartirlo con todos vosotros).

Lo seguimos con la mirada para ver a donde iba con tanta prisa y con tanta furia y vimos que por detrás de las vacas había aparecido una yegua con su potrín y otros dos caballos que corrían unos detrás de otros y a ellos se unió este caballo comenzando una alocada carrera entre todos ellos salpicada de unas coces que se lanzaban los caballos que no se como no se mataban pues el sonido era tremendo. Más que la carrera y las coces me impresionó el comportamiento de la yegua que para proteger a su potro de aquellos histéricos caballos lo iba pasando de un lado a otro de su cuerpo para dejarlo aislado de todo peligro, pero uno de los caballos se le acercó demasiado, no creo que con muy buenas intenciones, y la yegua le lanzó una coz que no se si le habrá dejado algún diente. A todas estas, las vacas que no tenían nada que ver con esa pelea y que supongo no tenían ganas de recibir ningún golpe se apartaron dejando el campo libre y allí estábamos nosotros, entre los caballos luchadores y las vacas que huían, intentando hacer fotos cosa harto difícil ya que el sol nos daba en la pantalla de la cámara y los caballos se movían con demasiada rapidez, así que disparábamos sin saber si saldría alguna foto decente. Y estas son las que logramos reunir entre Emilio y yo.










Luego los ánimos se calmaron y la yegua y su potrín pudieron respirar tranquilos



Una vez terminada la pelea se decidió subir a esos picachos, marco en rojo el recorrido desde el lugar que ocupábamos durante la trifulca hasta donde llegamos caminando, la subida entre toxos y al llegar arriba y mirar hacia el otro lado de la montaña a mi me dio vértigo, la altura era de 1453m.

Hice esta foto desde allí arriba por el lado de la majada. Para entonces había llegado el pastor y se había llevado a los caballos y las vacas se habían dispersado por el prado.

y comenzamos el regreso a casa cuando se empezaban a ver las primeras nubes

cuando nos despedimos de las vacas la niebla ya estaba bajando

































