lunes, 7 de junio de 2010

Paseo inolvidable 2ª parte

En este lugar nos paramos a tomar un refrigerio

luego continuamos camino y nos encontramos con un grupo de vacas con sus xatinos

nos acercamos a verlas, eran preciosas, sobre todo los xatinos

también había flores, aunque en esta zona no muchas

y desembocamos en una majada con cantidad de vacas con sus xatinos y caballos con sus potros, y es aquí en donde el paseo se volvió inolvidable, pena de no tener un vídeo pues las fotos no captaron la escena tan intensa que se produjo, pero intentaré contárosla.

Al ver tanto ganado nos acercamos para hacer las fotos y como la mayoría de las vacas estaban a nuestra izquierda y los caballos a la derecha, no nos quedó más remedio que situarnos en el centro de todos ellos y empezamos a fotografiarlos

y cuando estábamos tan entretenidos en nuestra labor, uno de los caballos que estaba a nuestras espalda se arrancó en una loca carrera pasando a nuestro lado dejándonos impresionados por la fuerza y poderío que transmitía y por el ruido de los cascos en su loca galopada (pena que Senior Citizen no estuviera aquí ya que su cámara hace vídeos con buen sonido y así podríamos compartirlo con todos vosotros).

Lo seguimos con la mirada para ver a donde iba con tanta prisa y con tanta furia y vimos que por detrás de las vacas había aparecido una yegua con su potrín y otros dos caballos que corrían unos detrás de otros y a ellos se unió este caballo comenzando una alocada carrera entre todos ellos salpicada de unas coces que se lanzaban los caballos que no se como no se mataban pues el sonido era tremendo. Más que la carrera y las coces me impresionó el comportamiento de la yegua que para proteger a su potro de aquellos histéricos caballos lo iba pasando de un lado a otro de su cuerpo para dejarlo aislado de todo peligro, pero uno de los caballos se le acercó demasiado, no creo que con muy buenas intenciones, y la yegua le lanzó una coz que no se si le habrá dejado algún diente. A todas estas, las vacas que no tenían nada que ver con esa pelea y que supongo no tenían ganas de recibir ningún golpe se apartaron dejando el campo libre y allí estábamos nosotros, entre los caballos luchadores y las vacas que huían, intentando hacer fotos cosa harto difícil ya que el sol nos daba en la pantalla de la cámara y los caballos se movían con demasiada rapidez, así que disparábamos sin saber si saldría alguna foto decente. Y estas son las que logramos reunir entre Emilio y yo.

Luego los ánimos se calmaron y la yegua y su potrín pudieron respirar tranquilos

Una vez terminada la pelea se decidió subir a esos picachos, marco en rojo el recorrido desde el lugar que ocupábamos durante la trifulca hasta donde llegamos caminando, la subida entre toxos y al llegar arriba y mirar hacia el otro lado de la montaña a mi me dio vértigo, la altura era de 1453m.

Hice esta foto desde allí arriba por el lado de la majada. Para entonces había llegado el pastor y se había llevado a los caballos y las vacas se habían dispersado por el prado.

y comenzamos el regreso a casa cuando se empezaban a ver las primeras nubes

cuando nos despedimos de las vacas la niebla ya estaba bajando

19 comentarios:

Senior Citizen dijo...

Debió ser un espectáculo maravilloso el que pudiste contemplar y vivir. Ver esos animales en libertad comportándose como lo que son es algo de lo que no todo el mundo puede disfrutar.

Gracias por compartirlo con los que venimos por aquí.

Senior Citizen dijo...

Antes olvidé dar las gracias por la mención y el enlace. Mis vídeos son un auténtico desastre de imagen no sé si porque mi cámara no da para más o porque lo tenga estropeado, pero tienen un sonido aceptable. Lo que no entiendo es que una cámara tan buena como la tuya no haga los vídeos igual de bien.

Cani dijo...

!Preciosas la fotos! !Que guapa ye la nuestra tierrina!
Besos

TriniReina dijo...

Ahora entiendo mejor lo de "Paseo inolvidable".
Debió de ser maravilloso encontrarse allí en ese momento. No sé si yo hubiese permanecido en medio de todo eso, con lo miedica que soy ante los animales.
Me alegro de haberlo visto, gracias a estas fotos y de tus palabras.

Besos

Fuga dijo...

Me encantan todas las fotos, especialmente las de caballos,ya te comenté que últimamente sólo veo vacas,algunas son realmente fantásticas, cada vez lo haces mejor, créeme.
Conozco esa sensación, sabes que cada poco me pierdo en la Naturaleza, me siento feliz, alejada del mundanal ruído, sentir la libertad de los espacios abiertos y la inmensidad ante tí, los sonidos del agua, de los pajarinos, del viento en la ramas, eso es lo más parecido queconozco a la felicidad.

Besinos

Javier 16 dijo...

Pues realmente ha sido una excursión no sólo inolvidable, sino de infarto. Menuda algarabía la montada por el caballo desbocado. Las jerarquías de estos animales son muy estrictas y la mayoría de las veces va comandada por una yegua dominante. La madre con su potro, no tiene otro interés prioritario que el de su descendencia; por lo tanto, las trifulcas del resto de la manada le traen sin cuidado. Y, que nadie se acerque demasiado al potro con malas intenciones.
Has sacado las fotografías de acción pertinentes de los caballos y vacas, por supuesto, con muy buena calidad. Personalmente, creo que tampoco hacía falta el video. Las escenas tienen sonido con un poco de imaginación. Sin duda.
Qué maravilla los paisajes del norte y, qué placer compartir esta Naturaleza Maravillosa.
Saludos.

Ligia dijo...

Una excursión maravillosa y entretenida. Las fotos estupendas. Abrazos

María dijo...

Es una pena no haber estado allí para verlo, es una de esas cosas que solo vives una vez en la vida.

Mayte dijo...

Que belleza, me encantan los terneritos, las vacas, es un ambiente que disfruto mucho cuando puedo, la naturaleza como bien le llamas es maravillosa.

Biko grandototote y buen lunes.

unjubilado dijo...

Verdaderamente el paseo debió de ser inolvidable, al igual que yo lo he disfrutado con tus imágenes.
He recordado mi época de yeguacero (llevaba a pastar a dos yeguas con sus recríos) y en alguna ocasión he presenciado el acercamiento de un caballo con malas intenciones, pero bastaba con dar dos gritos para que el caballo huyera por donde había venido.
Saludos

Abedugu dijo...

Senior Citizen – Si, fue inolvidable, nunca había presenciado una escena como esa y es como vivir en plena naturaleza con sus pros y sus contras.
Mi cámara si hace vídeos pero nunca lo intenté, claro que después de esto me están entrando ganas de ensayar por si alguna vez vuelvo a encontrarme con algo interesante, ya te contaré mis avances
Por el enlace a tu blog no me des las gracias, creo que es lo justo y correcto.

Cani – Y que lo digas Cani, a mi cada vez me gusta más.

TriniReina – Estoy segura de que ni te hubieras movido por no perder ni una pequeña parte de la escena, no te da tiempo a tener miedo.

Fuga – Pasear por la naturaleza es algo maravilloso sobre todo si se tiene la suerte de que ese día no te encuentres con demasiada gente ya que las aglomeraciones restan mucho a ese contacto no sólo con la vista, si no también con el oído tanto en sonidos como en silencios, además hay gente que yo diría no sabe disfrutar de la naturaleza porque a las excursiones se llevan todos los defectos de las ciudades y eso rompe el encanto.

Javier16 – Creo que si supiéramos más sobre el comportamiento de los animales apreciaríamos mejor lo que podemos ver en estas excursiones pues muchas veces no sabemos interpretar lo que hacen ni sus reacciones ante algo, de todas formas es una gozada poder disfrutar de todo esto alejándonos de las ciudades en donde los caballos que se ven y se oyen son esos ruidosos de cuatro ruedas y algunos de dos, ambos útiles aunque desagradables.

Ligia – Si lo fue, espero que la siguiente sea si no mejor, al menos como esta.

María – Así es, quizás deberías de programar una cuando vuelvas con un poco más de tiempo, te gustaría un montón.

Mayte – :-) Por aquí otra cosa no, pero vacas y terneros los encuentras a cada paso y en las majadas están tan limpios que da gusto verlos.

Unjubilado – Pues a estos caballos no creo que se les aplacara con dos gritos, estaban histéricos diría yo, supongo que al final acabaron cansados de tanto trotar de un lado al otro y supongo también que las coces recibidas ayudaron un poco a calmarlos.

carmensabes dijo...

Qié paseo tan inolvidable, los animales toman protagonismo y nos enseñan el valor de lo esencial...

Preciosas fotos.

GUILLERMINA dijo...

Leo como te envidio, valió la pena "la jartá" de andar a pesar de la altitud y el vértigo que produce.Ver los animales sueltos por el campo "paseando a su crias" es algo que no se puede olvidar.
En Prado Negro antes habían toros, pero esos había que verlos de legitos, no por nada ,solo por si las moscas tenías que correr.
No entiendo el aguante que tubiste para hacer este maravilloso reportaje y ofrecérnoslo gratuitamente.

Un abrazote porque eres una chica excelente

Senior Citizen dijo...

He leído dos veces el post y los comentarios y no sé si no lo dices o me lo he pasado. De todas formas lo pregunto: ¿de que raza son esos caballos? Son muy distintos de los que vemos por aquí abajo.

Maca dijo...

UNAS FOTOS IMPRESIONANTES, NO SALIÓ NINGUNA MOVIDA CON TAŃTO AJETREO, LA VERDAD SON DIGNAS DE UN DOCUIMENTAL DE LA 2.
lO QUE SI . YO ME MORIRÍA AHÍ EN EL MEDIO DE ESA TRIFULCA, MAMAAAAAAAAAAAAAA MIEDO.
UN BESIN

clariana dijo...

Preciosas fotos las de este fantástico paseo campestre. Las vacas con sus terneros o xatinos son preciosas al igual que los caballos, pero la que más me ha enternecido es la de la yegua con su potrillo, se les ve tan felices a los dos... aunque ella muy tranquila no podía estar por lo que explicas, ya que su prioridad era la de defender a su hijito.
Creo que el reportaje es perfecto, no sé si con un vídeo sería mejor.
Besos y buena semana.

Abedugu dijo...

Carmensabes – En estos lugares los animales suelen ser siempre los protagonistas.

Guillermina – Claro que valió la pena, disfruté de todos los minutos que duró el paseo como hacía tiempo que no disfrutaba, espero que a lo largo del verano pueda volver a hacer alguna excursionina aunque sea pequeña.

Senior Citizen – No tengo ni idea, a decir verdad es la primera vez que veo tantos juntos, si hubiéramos bajado antes del picacho ese y me hubiera tropezado con el pastor le hubiera preguntado pues también yo me hice esa pregunta, de lo que creo estar segura es que asturcones no son.

Maca – Te puedo decir que salieron por pura casualidad ya que como expliqué en el artículo, el sol daba de lleno en la pantalla y disparabas sin ver muy bien a donde atinabas. :-) En cuanto al miedo no hubo tiempo, estábamos demasiado entretenidos en contemplar la escena e intentar hacer las fotos.

Clariana – La estampa de la yegua con el potrín era verdaderamente entrañable ya que no era una estampa estática, era ver como se movía para protegerlo, se notaba ese amor de madre como si pudieras verlo físicamente. Bueno, tal vez con el vídeo se pudiera apreciar mejor toda la escena seguida y no en pequeñas secuencias.

Aldabra dijo...

unas fotos impresionantes, parece que tienen vida.

me encantan los potrillos y los terneritos porque son muy tiernos.

bonito paseo, sin duda.

bicos,

Webmaster dijo...

Hola Abedugu. Te escribo ya que nos encantaría hacer un intercambio de enlaces con tu blog. Si deseas puedes visitarnos en www.flordeplanta.com.ar

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Que tengas lindo día.

Saludos!