lunes, 10 de mayo de 2010

Palmeras

Los que me conocéis ya sabéis que me gustan todos los árboles y hoy voy a dedicar este reportaje a la palmera. Este árbol que en mi tierra sirve exclusivamente para la ornamentación de parques y jardines dándoles un toque exótico, en otros lugares es sin embargo una fuente de riqueza por los productos que les proporciona en su gran variedad de especies.

Ellas ofrecen cocos, dátiles, azúcar, marfil vegetal, aceite, cera, raffia, palmitos, miel y vino entre otras cosas, así que se debería de respetar a este árbol aunque no fuera más que por el agradecimiento que se le debe por tantos buenos productos que proporciona. Pero no es así, hay especies en peligro de extinción por los abusos cometidos y la falta de respeto que le hombre tiene hacia la naturaleza como es el caso de la Palma de cera, exclusiva de Colombia, a la que tuvieron la buena idea de declarar árbol nacional y desde entonces está protegida y al protegerla a ella y de rebote, protegen a una ave que depende totalmente de esta palmera para vivir, el loro orejiamarillo pues de ella se alimenta y en ella duerme y anida.

La primera foto corresponde a las Palmas de la cera del Quindío (Colombia), las más altas del mundo.

En países de mucho calor las palmeras siempre forman parte del paisaje

Hay palmeras altas y palmeras bajas

palmeras de hojas largas

y palmeras cuyas hojas parecen abanicos

palmeras con sus frutos

palmeras tristes


y palmeras alegres

palmeras solitarias

y palmeras acompañadas

distintas especies de palmeras

hay bosques de palmeras

palmeras que contemplan la luna

y hay sombra de palmera y con ella nos despedimos hoy.

Nota:
De todas estas fotos, sólo dos las hice yo, el resto fue una amable y desinteresada aportación de Raúl, Xana y Menchu.

lunes, 3 de mayo de 2010

Otras aves

Las aves con las que yo me suelo encontrar y que ya fotografié en muchas ocasiones son las denostadas palomas, los juguetones gorrioninos, las inquietas lavanderas, los negros mirlos, las saltarinas pegas (urracas) y algún que otro jilguero y aunque no estamos en puerto de mar, también gaviotas que vienen de visita.

Pero gracias a María que me cedió unas cuantas fotos de su visita al Monasterio de Piedra, hoy puedo mostrar otras maravillosas aves que se exhiben en dicho lugar en donde explican el arte de la cetrería. Allí se pueden ver halcones, buitres, búhos y águilas, todos ellos criados en cautividad.

No dudo de que son aves bien cuidadas, pero contemplando las fotos me pareció ver en sus ojos tristeza pues todas ellas están encadenadas y sólo pueden volar cuando les dejan. Juzgad vosotros mismos:

dureza en su mirada

está en lo alto, pero no puede volar

hasta para beber se está atado

llama la atención por su blancura

mirada de indiferencia ante lo que le rodea

camina por le prado, pero tampoco está libre

ellos también están atados

su mirada tampoco es alegre

atados, lo miran todo con atención

se acerca pues parece que quiere decir algo

y sus ojos tristes parece que pregunten ¿por qué?

mira altivo a los que le contemplan

y se vuelve de espaldas quizás para protestar silenciosamente por su destino.