domingo, 13 de febrero de 2011

Un cuento de patos

Sidro se dirige hacia el lugar en que le citó su amigo Xilu que según le hizo saber, quería revelarle un secreto


-¡Hola Xilu! Ya estoy aquí, ¿qué es eso tan importante que me quieres contar?


-Estoy enamorado, Sidro, y quiero que conozcas a la dueña de mi corazón


-Acércate, aquí detrás de esta roca podremos verla llegar


-¿Por qué tenemos que escondernos? ¿Es que ella no lo sabe?


-No, no lo sabe ni siquiera se fija en mi, sólo tiene ojos para sus polluelos. ¡Mírala, ahí viene!


A todas estas la patita Fefa se acercaba al estanque para dar lecciones de natación a sus hijos. ¡Seguizme! les dijo a los jovenzuelos. Y poco a poco todos se echaron al agua.


-Acerquémonos un poco más para verla mejor, le dijo Sidro a su amigo Xilu. Y ambos bajaron por el camino para estar más cerca del estanque


Entre tanto Fefa se rodeó de sus hijos para darles la lección del día


Y luego todos juntos se deslizaron suavemente por el agua


Xilu lanzó un suspiro y no pudo evitar decir en alta voz ¡te amo!


Luego se quedó mirando fijamente aquella escena tan entrañable mientras su corazoncito palpitaba lleno de amor y suspiraba pensando que le hubiera gustado que aquella familia fuera la suya.



¡Gracias a Nina y a Lucía por estas fotos que ilustran este pequeño cuento!

19 comentarios:

Senior Citizen dijo...

Tierna historia, Abedugu. Pero me quedo con la incógnita de saber si Fefa era viuda, separada o madre soltera.

TriniReina dijo...

Es un cuento maravilloso y muy apropiado para estos días de tanto enamorados y cupidos voladores:)
Es un poco de broma.

Me ha gustado mucho el cuento y las imágenes no pueden ser más apropiadas.

Enhorabuena a las tres
Besos

Tawaki dijo...

Una historia estupenda. Podría quedarme horas viéndolos nadar.

Un abrazo.

Abedugu dijo...

Senior Citizen - :-) Siento no poder ayudarte porque a Fefa sólo la conozco de vista y no es cosa de ir a preguntarle a bocajarro por su estado civil, no sea cosa de que me de un picotazo por cotilla.

TriniReina – Surgió de casualidad y no porque fuera época de enamorados, pero me pareció que unir esas fotos y hacer un pequeño cuento podría resultar bien.

Tawaki – :-) Pues puedes hacerlo ya que de ahí no se van a mover.

unjubilado dijo...

Bonito cuento y bonitas imágenes.
Cua, cua, cua...
¿Que dices Jubi?
Que mañana es el día de los enamorados y ya no me acordaba.
Saludos

almena dijo...

¡qué hermoso!
y totalmente apropiado para esta víspera de 14 de febrero

:)

besos!

Marian dijo...

Nada patosa la declaración... hace falta ser muy valiente, por cierto, para proclamarla a cua-cua en grito:o)
Como siempre, me gana esa ternura,esa chispa y esa "ocurrencia" cuando interpretas el gatunés o el "mandarín"
Un abrazo

Ligia dijo...

Mucho amor en este cuento de patos. Besos

Fores dijo...

Pues si Abedugo. Bonito cuento. Pero sobre todo las imágenes. No se porqué pero siempre las imágenes eran dibujos en este tipo de cuentos.

Javier 16 dijo...

Me has dejado…, no sé, me has sorprendido con tu gran capacidad de imaginar historias de una delicadeza asombrosa. Esto si que es verdadero arte, Abedugu. Me ha hecho mucha, muchísima gracia tu ingenio, y es que, los artistas actuando clavan el papel en la historia. Es increíble, de verdad. Enhorabuena por el excelente humor.

Saludos.

GUILLERMINA dijo...

Me encanta la seguridad maternal que nos presenta mamá pata, no tiene que decir "este pico" es mío, muy altiva y segura marcha delante de su prole, que la siguen e imitan.
Eres única, a ti te dan una piedra, la estrujas y sacas algo bonito.
Te aviso,copio y pego para mis nietos, se me acerca un cumplaños y estaba en blanco.
Un abrazo Guille.

Mayte dijo...

Qué hermosos!!!

Por ahí tengo una foto pendiente para flickr, que tome en un eco-parque...que seguro te va a encantar :D, tanto como a mi este cuento y esas fotografias!!!

Un abrazo.

Abedugu dijo...

Unjubilado – Pues aunque no lo creas este cuento no lo escribí por ser esta fecha, sencillamente coincidieron las fotos que me enviaron desde dos lugares bien diferentes y distantes.

Almena - :-) Pura coincidencia y nada de premeditación.

Marian - :-) Es que el pobre Xilu ya no podía guardar en secreto tanto amor por Fefa.
Como verás yo los idiomas de los animalinos los domino bastante bien, pena con los otros sea tan negada.

Ligia – Es que los patos también se enamoran hasta los hígados.

Fores – Pero es que a falta de dibujos hay que emplear fotografías y hay que reconocer que estas están tan logradas que el texto del cuento sale solo.

Javier 16 – Como verás mi blog de la naturaleza es de lo menos científico que se pueda encontrar, claro que cuando fue creado su enfoque era sencillamente mostrar su belleza e intentar que todo el que entre aquí se lleve un mensaje de amor y respeto por ella.

Guillermina - :-) Es que Fefa es mucha Fefa, está bien preparada como madre y por eso se muestra tan segura.
Puedes copiar el cuento y además no olvides decir a tus nietos que tú eres colaboradora en esta historia con esas preciosas fotos que hiciste a los patos.

Mayte – Pues me encantará ver esa foto, espero que no tardes en ponerla.

Oréadas dijo...

Que bonitos :-)
Si quieres más patitos yo te hago llegar unas fotos que tomé el sábado pasado.
Unos lindos patitos que son alimentados por ancianos que viven en un geriatrico.
Un besito

Abedugu dijo...

Oréadas - Gracias por tu ofrecimiento, por supuesto que acepto las fotos que aprovecharé para otro reportaje.

Anónimo dijo...

Eso si que es una familia numerosa y no la mia y seguro que la pata no se queja ni la mitad que yo. Me encanto el cuento. Un besin.Isa

Abedugu dijo...

Isa - Me alegra que te haya gustado el cuento :-) y por lo de quejarte lo harías con toda la razón pues tu familia directa y la de acogida suman un buen número.

Silvia Cristina dijo...

Aplausos!!! Hola amiga!!!
Muy buena idea...me gustó esta tierna historia de amor de patos....
Las imágenes bellas..como nos tienes acostumbrados!!!!

Ya escribirá otros cuentos!!!!

Un fuerte abrazo.

Silvia Cristina

Abedugu dijo...

Silvia Cristina - :-) Como verás mi blog de la naturaleza es muy sencillo y nada científico, así que me permito escribir incluso un cuento basándome en las fotos que mis buenos colaboradores me regalan.