Aunque las setas pertenecen más al otoño que a la primavera hoy les dedicaré el reportaje con las fotos de unas setas que me llegan de las antípodas, pues allí si están en otoño.
Cuando en algún lugar se quiere poner un adorno que imite a unas setas se suele elegir la clásica roja con lunarinos blancos y aunque alegren el lugar hay que reconocer que no logran la belleza de las naturales.
Veamos ahora una colección de setas de distintos colores.
Estas marrones se esconden en el hueco de un árbol, quizás allí se encuentran muy protegidas.
y ahora una bellísima seta azul desde dos ángulos diferentes
del azul pasamos al rojo intenso
y esta otra que aunque roja en la parte superior tira a naranja en los bordes
y ahora pasamos al blanco
originales son estas setinas de tallo rosa
y esta anaranjada con pintas blancas que está escondida entre las piedras
y que me decís de esta preciosa seta que parece una coqueta mesa de jardín
vemos otras setas escondidas bajo el tronco cortado de un árbol y nos acercamos a mirar
el amarillo es un color que atrae y nos llama la atención, así que hacia allá vamos y nos encontramos con estos preciosos ejemplares
agradezco a Lucía todas estas fotos, pero hoy como despedida pondré una que hice yo en mi última excursión y que creo que es original ya que es una seta de color dorado que crece feliz en una boñiga seca de vaca.
