domingo, 16 de mayo de 2010

En espera

A la expectativa de que mejore el tiempo, o lo que es lo mismo, deje de llover intensamente y la niebla se disipe y me permita salir cámara en ristre y fotografiar todo lo que la naturaleza me permita, este blog quedará en espera. Pero eso no significa que esté cerrado, la “portiella” seguirá abierta para todo el que quiera visitarlo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Palmeras

Los que me conocéis ya sabéis que me gustan todos los árboles y hoy voy a dedicar este reportaje a la palmera. Este árbol que en mi tierra sirve exclusivamente para la ornamentación de parques y jardines dándoles un toque exótico, en otros lugares es sin embargo una fuente de riqueza por los productos que les proporciona en su gran variedad de especies.

Ellas ofrecen cocos, dátiles, azúcar, marfil vegetal, aceite, cera, raffia, palmitos, miel y vino entre otras cosas, así que se debería de respetar a este árbol aunque no fuera más que por el agradecimiento que se le debe por tantos buenos productos que proporciona. Pero no es así, hay especies en peligro de extinción por los abusos cometidos y la falta de respeto que le hombre tiene hacia la naturaleza como es el caso de la Palma de cera, exclusiva de Colombia, a la que tuvieron la buena idea de declarar árbol nacional y desde entonces está protegida y al protegerla a ella y de rebote, protegen a una ave que depende totalmente de esta palmera para vivir, el loro orejiamarillo pues de ella se alimenta y en ella duerme y anida.

La primera foto corresponde a las Palmas de la cera del Quindío (Colombia), las más altas del mundo.

En países de mucho calor las palmeras siempre forman parte del paisaje

Hay palmeras altas y palmeras bajas

palmeras de hojas largas

y palmeras cuyas hojas parecen abanicos

palmeras con sus frutos

palmeras tristes


y palmeras alegres

palmeras solitarias

y palmeras acompañadas

distintas especies de palmeras

hay bosques de palmeras

palmeras que contemplan la luna

y hay sombra de palmera y con ella nos despedimos hoy.

Nota:
De todas estas fotos, sólo dos las hice yo, el resto fue una amable y desinteresada aportación de Raúl, Xana y Menchu.