domingo, 14 de noviembre de 2010

Por la ribera

Trini nos invita a un paseo por la ribera del río Huéznar, uno de esos maravillosos lugares que la naturaleza nos ofrece para nuestro disfrute.

Partimos de Cazalla y ya en ese lugar vemos en el parque un detalle que nos llama la atención, juntos conviven árbol viejo y árbol nuevo.


El color de las hojas del nuevo destacan sobre el verde que le rodea


y el viejo, sólo un tronco roto, es de una gran belleza, una verdadera obra de arte


continuamos camino y pasamos ceca de la Cartuja, pero como este es un blog dedicado solamente a la naturaleza en lo único que nos fijamos es en este árbol, un pinsapo


mas adelante nos encontramos con las encinas y cerca de ellas unos hermosísimos cerdos ibéricos que tranquilamente se pasean mientras buscan esas apetitosas bellotas que tanto les gustan



Se puede decir que esta zona es un paraíso con diversos árboles y exquisitas frutas, castaños, naranjos, granados……





el rumor del agua nos indica que estamos cerca de las cascadas, y así es, el río aparece entre los árboles


y no tardamos en ver como el agua cae con ese sonido alegre y cantarín



nos acercamos un poco más para verlas mejor


y el agua cae y cae y no podemos dejar de contemplarla



luego el río se vuelve tranquilo y como de plata



y en algunos lugares sirve de espejo al cielo


después del paseo nada como una buena merienda y más teniendo un vigilante como este que se encarga de que nadie ajeno la toque



¡Gracias Trini por este agradable paseo!

lunes, 8 de noviembre de 2010

Miradas

Creo que todos nosotros hayamos escuchado alguna vez que los ojos son el espejo del alma y puede ser que sea cierto pues si miramos con atención a los ojos de las personas podemos detectar cual es su estado de ánimo o sus sentimientos, en los ojos se ve el odio, el miedo, el amor, la mentira…..

Sin embargo los ojos de los animales son limpios, tienen unas miradas que atraen, que invitan a dialogar con ellos, a través de sus ojos puede uno comunicarse y llegar a entenderlos y cuando logras entenderlos, los amas, pues en sus ojos no hay odio ni maldad.

Las fotos de hoy mostrarán esos ojos y esas miradas en las que nos podemos hundir sin miedo de detectar ingratitud, falsedad, traición ni deslealtad.

No hay maldad en el ojo de la denostada paloma


Ni en el de la jirafa que nos mira desde lo alto


Ni en la del loro que fija su atención en el que lo fotografía


Ni en la mirada serena del ñandú


Ni en la del asustadizo conejo


¿Y qué maldad podemos encontrar en la mirada de los perros?




¿Y en la de los gatos?



Ni siquiera en la del cerdo y en la vaca que nos van a servir de alimento hay rencor



Ni en la de la cabra aunque utilicemos su nombre para catalogar a las personas que no están bien de la cabeza


Y tampoco en la del zorro que dicen que es taimado hay maldad


Por eso os aconsejo que cuando topéis con un animal, miradle a los ojos, sin miedo pero sin dureza, dejad que vuestros ojos se comuniquen con los suyos y tendréis un amigo para toda la vida.