domingo, 25 de mayo de 2008

Mirar al cielo

Normalmente cuando caminamos miramos más al suelo que al cielo por eso de no llevarnos a alguien por delante o dejar nuestra silueta marcada en cualquier farola. Pero si tenemos la precaución de pararnos un momento durante nuestra caminata y alzamos los ojos al cielo podremos observar su belleza, belleza además que es muy cambiante dependiendo de la hora, de la cantidad de nubes, del sol y de la luna.

Esto es lo que vi en mi paseo mañanero de hoy, mirando hacia el lado derecho el sol estaba escondido tras esa nube bordeada de amarillo y blanco y salió a tal velocidad que cuando giré la cabeza hacia el otro lado me sorprendí al ver esto

Cielo despejado totalmente azul y la luna luciendo como una blanca perla.

No es la primera vez que capté la luna en pleno día, esta la saqué hace tiempo.

También logré hacerle una foto a la luna de noche.

Quizás el día en que más me impresionó el cielo fue en el que saqué estas fotos, la pena es que no tenía forma de hacerlas en lugar despejado y me tuve que conformar con sacar lo que podía ver entre dos casas.

Más que un cielo parecía un incendio.

luego perdió los tonos amarillos quedando sólo el rojo.

Bajé corriendo al patio de atrás y esto es lo que vi.

A veces las nubes cubren todo el cielo y en esta foto curiosamente parece que esas nubes abren la boca para dejarnos ver un poco de azul.

En ocasiones puede parecer tenebroso.

El sol puede volverlo de un rojo intenso mientras él brilla con fuerza.

Algunas nubes parece que se agarren a los árboles.

Otras parece que estén fumando.

Mientras otras semejan un volcán con su fumarola.

El sol nos proporciona momentos inalvidables

Y nos despedimos del cielo con esta bella imagen de libertad.

viernes, 4 de abril de 2008

Hoy, solo perros

Al fin, después de tantos gatos maravillosos, hoy les toca la vez a los perros, esos animales encantadores que tienen muy merecido el título de “el mejor amigo del hombre”. Son cariñosos, fieles y sensibles, y estoy segura de que ninguno abandonaría ni maltrataría a sus dueños como desgraciadamente algunos de ellos hacen con los perros.

Conozcamos a algunos de estos animalinos.

Este es Berdel cuando era joven y su entretenimiento favorito era morder los playeros de Israel.

Ahora ya es más formal, sólo hay que ver lo serio que está en la foto.

Esta es Nela, una perrina cariñosa que es el mimito de Laura la hija de Marian, bueno, y de todo el que la conoce.

No es muy amiga del deporte, pero de vez en cuando se entretiene con el balón.

Y este perro de mirada dulce es Vax, el fiel amigo de Darilea.

Pocho acompaña a Inés en sus paseos y con su pose deja bien claro que nadie la moleste porque ahí está él para defenderla.

Tani es una perrina pequeña que adora a Fé y a José Luis a los que contempla con arrobo aunque tenga que estar en esta postura.

Su mirada lo dice todo.

Cuando está en brazos de cualquiera de ellos se siente segura y protegida.

Parece que Cuqui nos quiera asustar, pero no es así, es un perro maravilloso al que Esther quiere un montón y él lo sabe.

Y esta es Laska de la que Miguel está muy orgulloso.

Y aunque nos mire con un poco de desconfianza, es muy pacífica y cariñosa.

Y ahora vamos a conocer a dos perras y un perro que tuvieron la gran suerte de cruzarse en el camino de Helga y Alfonso. Helga no soportaba ver un perro abandonado, así que cuando iban de viaje y veía uno en esas condiciones en la cuneta, paraba el coche y lo recogía y adoptaba. Hoy Helga ya partió para ese viaje que todos tenemos que hacer, pero Alfonso le prometió que cuidaría los perros tal y como ella quería y aquí están tan guapos ellos.

Esta es la perrina Elsi.

Y esta es la perrina Fansi.

Y este es el perrín, Jovi.

Continuamos ahora conociendo a otros encantadores perros

como Princesa, que parece que se va a comer a todo el mundo y luego es de lo mas cariñosa.

Nina me envió estas dos fotos, pero se olvidó decirme los nombres de estos dos ejemplares granadinos.

Cuando se va de paseo por el monte se suelen encontrar muchos perros, unos viven en los pueblos y otros acompañan a sus dueños en el recorrido.

En las casas de los pueblos suelen tener más de un perro, en esta en concreto cuatro.

Algunos están atados, como estos dos.

Otros en completa libertad.

Alguno, cansado de la caminata se echa a descansar

Pero levanta la cabeza amablemente cuando se le quiere hacer una foto.

Olfatear es una de las habilidades de los perros.

Y esta preciosidad de perro mira arrobado a su dueño que está tomando un respiro antes de continuar la caminata.

Regresando a la ciudad, nos encontramos con este perro que metió la cabeza en los arbustos para poder comerse el pan que acababan de dejar allí para los gorriones.

Y este perrín que estaba echado en la acera hecho un ovillo, nos lanza con su mirada el mensaje de que seamos respetuosos con los perros, porque se lo merecen y porque, aunque muchos lo ignoren, también tienen sus derechos.